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Suelo radiante en una reforma: qué implica instalarlo

El suelo radiante sube la cota del suelo y depende del forjado, del generador de calor y del pavimento; todo eso se decide en proyecto, no en obra.

Zona de estar y suelo en espiga
Fotografía del proyecto Urgel · BCN YARD

En corto: ¿se puede poner suelo radiante en una reforma?

Sí, en casi cualquier piso o casa, pero el suelo sube. Un sistema de agua con aislamiento y mortero añade, a título orientativo, entre 6 y 10 cm con el pavimento incluido; los sistemas de bajo espesor, unos 2 o 3 cm; y una malla eléctrica bajo cerámica, unos milímetros además del adhesivo. La cifra exacta la da el sistema elegido y la ficha técnica del fabricante.

De ahí sale la regla principal: el suelo radiante se decide en la fase de proyecto, antes de encargar puertas, cocina y pavimento. Si se plantea después de la demolición, hay que rehacer planos y parte de los pedidos.

Dónde se notan esos centímetros

Un suelo más alto afecta a todo lo que lo toca. Las puertas interiores se fabrican para la nueva cota. El umbral del balcón en un piso del Eixample queda más bajo respecto al suelo, y eso es un riesgo de filtraciones con lluvia de costado. El encuentro con una habitación que no se reforma se convierte en un escalón o en una rampa.

En la cocina, los centímetros se comen altura bajo la encimera. El lavavajillas y el horno integrables tienen medidas de encastre, y el zócalo puede no cuadrar. En un dúplex cambia la altura del primer o del último peldaño de la escalera. En fincas antiguas con techos de más de tres metros la altura libre no suele ser problema; en pisos de los años setenta y ochenta, con techos más bajos, hay que comprobarla aparte.

¿Aguanta el forjado?

El mortero pesa. En muchos edificios antiguos de Barcelona los forjados son de vigas de madera o metálicas con entrevigado, y sumar carga en toda la superficie del piso es una cuestión para el técnico, no para calcular a ojo en obra. Si el margen es pequeño, hay soluciones más ligeras: sistemas secos con placas difusoras finas o mortero autonivelante de anhidrita, de menor espesor.

Piense también en los vecinos de abajo. La capa de aislamiento bajo los tubos reduce el ruido de impacto, y eso es un argumento a favor de un sistema completo y no del más delgado posible.

De dónde sale el calor: agua o electricidad

El suelo radiante por agua necesita un generador. Donde mejor funciona es con aerotermia: la baja temperatura del agua en el circuito es justo lo que pide este sistema. También sirve una caldera de gas de condensación. La unidad exterior de la bomba de calor va en terraza, cubierta o fachada, y ahí entran las normas de la comunidad de propietarios y, en edificios protegidos, las limitaciones de fachada.

Si el edificio tiene calefacción central, conectar el suelo radiante al circuito común se estudia con un ingeniero y con la comunidad: contaje, equilibrado hidráulico y conformidad de los vecinos. A veces lo sensato es descartar el sistema por agua.

El suelo radiante eléctrico se instala con menos obra y cuesta menos de entrada, pero consume más. En un baño donde funciona por la mañana y por la noche, es una elección razonable. Para toda la vivienda conviene compararlo con el de agua mirando facturas de varios años.

Con bomba de calor, el suelo también puede refrescar en verano. Con la humedad de Barcelona eso exige controlar el punto de rocío; si no, aparece condensación en el pavimento. No sustituye a un aire acondicionado que deshumidifica.

Qué pavimento es compatible

El gres porcelánico y la piedra son los que mejor transmiten el calor. La madera técnica (tarima multicapa) funciona si el fabricante la autoriza expresamente para suelo radiante, y normalmente pegada en toda su superficie. La madera maciza y los pavimentos gruesos rinden peor y reaccionan más a los cambios de humedad y temperatura. Los suelos vinílicos tienen una temperatura máxima de superficie que figura en su ficha.

Si quiere parquet en espiga, como el del piso Urgel en el Eixample, la solución es una espiga multicapa con aprobación del fabricante, no renunciar al suelo radiante. Sobre cómo elegir pavimento hay una guía aparte.

Orden de trabajo y errores que salen caros

Primero se dibujan los circuitos por estancias y la posición del colector. El colector va en un armario o hornacina accesible, porque habrá que volver a él. Bajo muebles de cocina, armarios empotrados y bañera no se ponen tubos: ese calor se pierde.

Antes de verter el mortero, los tubos se someten a una prueba de presión y se fotografía el trazado con referencias a las paredes. Dentro de cinco años, esas fotos le evitarán perforar un tubo al taladrar el suelo. La primera puesta en marcha se hace de forma gradual, según el protocolo del fabricante del mortero, no a plena potencia el día de la entrega. Y un termostato por estancia: el dormitorio y el salón no necesitan la misma temperatura.

Cuánto cuesta y qué nos puede enviar

No damos un precio del suelo radiante aislado del proyecto, porque depende de la superficie, del sistema, del generador y de lo que se haga con el suelo en cualquier caso. En una reforma integral entra en el presupuesto dentro de nuestros niveles, desde 1.000 €/m² en Basic sin IVA, y el alcance exacto se fija tras la visita y las mediciones.

Envíenos el plano de la vivienda, qué calefacción tiene ahora y qué pavimento le gustaría. Respondemos en menos de una hora y le diremos qué preguntas hay que cerrar antes del proyecto.

BCN YARD / Contacto

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