
De qué partidas se compone el presupuesto de una cocina
El presupuesto de una reforma de cocina se compone de siete u ocho partidas independientes: demolición, albañilería, fontanería, electricidad, extracción y ventilación, mobiliario, encimera, electrodomésticos y revestimientos de pared y suelo. Cada una mueve el total por su cuenta, así que una cifra única de «cocina llave en mano» no dice nada de lo que va a recibir.
Cuando la cocina forma parte de una reforma integral, entra en el nivel general: en nuestro caso, desde 1.000 €/m² sin IVA en Basic, 2.000 €/m² en Standard y 3.000 €/m² en Luxury. Un presupuesto de cocina por separado lo damos tras visitar y medir, porque el precio de dos cocinas que parecen iguales depende de lo que hay dentro de las paredes y de lo que se elige dentro de los armarios.
La parte oculta: demolición, paredes, fontanería y electricidad
Demolición de la cocina antigua y del alicatado, retirada de escombros y nivelación de paredes para el mobiliario nuevo. En las fincas antiguas de Barcelona las paredes rara vez están a plomo, y los muebles y la encimera piden ángulos rectos. La nivelación es una partida propia; si no aparece en el presupuesto, se hará más tarde a su cargo o no se hará.
Fontanería: tomas y desagües nuevos para fregadero, lavavajillas y a veces para una nevera con dispensador de hielo. Si el fregadero se traslada a la ventana o a una isla, hay que comprobar la pendiente del desagüe hasta la bajante.
Electricidad: circuitos independientes para placa de inducción, horno y lavavajillas, enchufes sobre encimera, alimentación de campana e iluminación. La inducción consume más que una cocina antigua, así que se revisan el cuadro y la potencia contratada. Cada vez instalamos menos gas en cocinas nuevas, pero si se mantiene, los trabajos los hace un instalador autorizado.
Extracción: en un edificio plurifamiliar sacar humos por fachada muchas veces no es posible sin el acuerdo de la comunidad de propietarios, y a veces no es posible en absoluto. Entonces se usa un conducto existente o una campana de recirculación, y eso cambia el modelo, el precio y el tamaño de los muebles altos.
Mobiliario: dónde está realmente la diferencia de precio
Dos cocinas de la misma longitud pueden diferir varias veces en precio, y no solo por los frentes. Cascos de tablero hidrófugo o estándar, cajones o puertas batientes, herrajes con amortiguación de un fabricante conocido o genéricos, organizadores interiores, columnas para electrodomésticos, iluminación interior. Los frentes son otro capítulo: lacado, chapa de madera, laminado, vidrio, metal.
Pida que el mobiliario venga desglosado por módulos, con el material del casco, del frente y los herrajes. Una línea que diga «mobiliario de cocina, 1 unidad» no permite comparar dos ofertas.
Encimera, electrodomésticos y acabados
La encimera se presupuesta aparte: material, grosor, número de huecos para fregadero y placa, cantos y frontal del mismo material. Cuarzo, porcelánico de gran formato, piedra natural o compacto: cada uno tiene su precio y sus exigencias de montaje. La medida exacta se toma con los muebles ya instalados, por eso la encimera siempre llega la última.
Los electrodomésticos son la partida con mayor horquilla. Confirme si están incluidos, qué modelos concretos y quién los compra. Si los compra usted, los modelos igualmente deben fijarse antes de fabricar los muebles.
Acabados: azulejo o paneles en pared, pavimento, pintura y techo con luminarias empotradas. Si la cocina se abre al salón, el suelo suele continuar sin junta, y eso cambia el cálculo del material.
Qué aprobar antes del pedido para que el presupuesto no crezca
El presupuesto de una cocina crece por dos motivos: porque algo no se tuvo en cuenta o porque las decisiones cambian después de pedir los muebles. Lo segundo depende por completo de usted. Antes de lanzar la fabricación, apruebe los modelos de electrodomésticos, el plano del mobiliario con medidas, la posición de enchufes, tomas de agua y salida de humos, y el material de encimera y frontal.
Coordinamos al carpintero, al fontanero, al electricista y al marmolista para que el pedido no entre en fábrica hasta que todos los elementos cuadren en un mismo plano. De ello se encarga una sola persona, con la que puede hablar en español o ruso. Los pagos van por fases según contrato.
Envíenos el plano de la cocina, fotos y la lista de lo que quiere conservar. Respondemos en menos de una hora y, tras la visita, le damos un presupuesto con cada una de estas partidas en su propia línea.