
Identifique lo que merece conservarse
Fotografíe y documente escalera, puertas, suelos, huecos y proporciones antes de desmontar nada. No todo debe conservarse: importa reconocer los elementos que definen la casa y los que pueden adaptarse. Un nuevo hueco o el traslado de una escalera exige valoración estructural previa.
Integre las instalaciones en la arquitectura
Ventilación, climatización, agua y electricidad condicionan techos y muebles a medida. Coordínelos con la distribución antes de aprobar acabados. Incorpore también la entrega de piezas grandes, los horarios de obra y las normas comunitarias: una idea atractiva debe poder construirse.
Cómo decidir qué elementos antiguos conservar
Valore cada elemento según estado, papel en la vivienda y dificultad de adaptación. Una puerta con buena moldura puede restaurarse, pero hay que comprobar su geometría antes de encargar carpintería nueva; un pavimento antiguo puede exigir reparar su base. Comente con el proyectista dónde un detalle auténtico puede convivir con instalaciones nuevas y dónde conservarlo crearía un problema permanente. Registre cada decisión antes de demoler para no perderla durante la obra.