
Cuándo se puede entrar a vivir
Se puede entrar a vivir cuando la obra está terminada, los repasos principales hechos, la limpieza fina completada y los suministros activos a su nombre. El orden que funciona es: fin de obra, lista de repasos, limpieza fina, entregas y montaje de muebles, una segunda limpieza ligera y, al final, la mudanza.
El error habitual es confundir el fin de una fase con la vivienda lista. Que el suelo esté colocado no significa que se puedan meter muebles: quedan pintura de repaso, ajuste de puertas, silicona de baños, limpieza del polvo fino que sigue cayendo días después. Si los muebles entran antes, se ensucian, estorban y hay que moverlos otra vez.
Comprobar funciones, no solo acabados
Antes de fijar la fecha de mudanza, haga una lista de lo que necesita para vivir y compruébelo en persona: agua caliente en todos los grifos, climatización en todas las estancias, horno, placa, lavavajillas y lavadora conectados y probados, luz en todos los circuitos, cerraduras con todas las llaves, extractor del baño funcionando.
Algunas cosas necesitan tiempo que no se ve: la silicona del baño debe curar antes de ducharse, el barniz o aceite del parquet tiene un tiempo de curado indicado por el fabricante antes de poner alfombras o muebles pesados. Pregunte estos plazos concretos al responsable de obra y cuéntelos en el calendario.
Entregas en una finca de Barcelona
En muchos edificios del Eixample el ascensor es pequeño y la escalera estrecha. Un sofá de tres plazas, una cama de 180 cm o un armario de una pieza pueden no pasar. Mida el ascensor por dentro, la puerta de la vivienda y los giros de la escalera, y compárelos con las medidas de embalaje de cada mueble antes de comprarlo, no el día de la entrega.
Si algo no pasa, la alternativa es subirlo por fachada con elevador de muebles a través del balcón, lo que puede requerir permiso para ocupar la calle y siempre requiere avisar a la comunidad de propietarios. Concentre las entregas grandes en pocos días, con horarios compatibles con las normas del edificio, y deje a alguien en la vivienda para recibir y revisar cada entrega.
Proteger lo que acaba de terminarse
Las mudanzas son la causa más frecuente de daños en una vivienda recién reformada. Antes de que entre el primer mueble, proteja con cartón o tela el recorrido desde la puerta, las esquinas de marcos y paredes en los giros y el interior del ascensor. Coloque fieltros bajo las patas de sillas y mesas desde el primer día.
En un suelo como el parquet en espiga del piso Urgel, un arrastre de mueble deja una marca que se ve con la luz rasante del balcón. Pida a la empresa de mudanzas que no arrastre nada y revise el suelo con ellos antes de que se vayan. Si hay trabajos pendientes después de la mudanza, acuerde cómo se protegen los muebles ya colocados.
Lo que se mide al final: cortinas y muebles a medida
Cortinas, estores y algunos muebles a medida se miden sobre paredes y techos terminados, porque unos milímetros de diferencia se notan. Si se encargan con medidas de plano, a menudo no encajan. Eso significa que llegan después de la obra, con su propio plazo de fabricación.
Planifíquelo desde el principio: tome las medidas en cuanto estén colocados rieles y acabados y encargue ese mismo día. Si su fecha de mudanza es fija, sepa que puede entrar a vivir con algunas ventanas sin cortinas durante unas semanas; en dormitorios, prevea una solución provisional de oscurecimiento.
Suministros, documentos y lista de pendientes
Los contratos de electricidad, agua, gas e internet se gestionan con semanas de antelación: una instalación de fibra puede tener cita más tarde de lo que espera. Si la reforma cambió la potencia eléctrica, el certificado de la instalación es necesario para el contrato. Pida además la documentación de la obra: certificados, manuales y referencias de materiales, pinturas y griferías para futuras reparaciones.
Después de la mudanza, mantenga una lista con tres columnas: defectos de obra, documentación pendiente y compras propias que aún faltan. Asigne a cada punto un responsable y agrupe las visitas para que no haya diez citas sueltas. La lista se cierra punto por punto, no se olvida porque ya vive en la casa.
Cómo cerramos una obra
Revisamos con usted la vivienda estancia por estancia, apuntamos los repasos y fijamos fechas para cada uno antes de la mudanza. El pago de la obra va por etapas según contrato. Un único responsable, que habla ruso y español, coordina los últimos oficios con sus entregas. Si está planificando la mudanza tras una reforma, escríbanos; respondemos en el plazo de una hora.