
En breve: cómo detectar una sustitución
Una sustitución se detecta cotejando: referencia, serie, calidad y etiquetado del embalaje tienen que coincidir con lo que figura en la especificación aprobada, y eso se comprueba en la entrega, antes de colocar. Con la baldosa ya puesta o la pared cerrada, demostrar la diferencia es mucho más difícil.
Dos materiales de gama distinta se parecen mucho en una foto o en una muestra pequeña. La diferencia aparece al cabo de un año: baldosa de segunda con variaciones de tono, parquet que no admite lijado, cable que se calienta. En eso se apoya la sustitución. Si el cambio responde a un motivo legítimo, como una serie descatalogada, es otro asunto, y lo tratamos en el artículo sobre sustituir un material sin perder la intención del proyecto.
Dónde se sustituye con más frecuencia
Lo oculto: tuberías de agua y desagüe, sección del cable, impermeabilización de duchas y terrazas, adhesivo cerámico, aislamiento, perfilería de pladur. Eso luego no se ve, y el coste del error es alto: filtraciones, calentamientos, fisuras.
Lo visible pero difícil de distinguir: calidad y calibre de la baldosa, grosor de la capa noble del parquet, cuerpo de la grifería (latón o aleación), herrajes del mueble, bisagras y guías, pintura de la misma marca pero de otra gama. También la piedra de la encimera: una tabla de otra cantera o con otra veta parece casi igual en foto, pero no al lado de la muestra.
La especificación con referencias es la base
Sin especificación no hay nada que comprobar. «Porcelánico 60×120 gris» permite colocar cualquier baldosa de ese formato. Para cada material deje por escrito fabricante, serie, referencia, calidad y medida; en el parquet, el grosor de la capa noble; en el cable, la sección; en la impermeabilización, el sistema. Firme las muestras y guárdelas en obra o en casa.
La especificación tiene que ser anexo del contrato, y cualquier cambio, por escrito, con su motivo y su efecto en el precio, antes de colocar. Un buen contratista propone este procedimiento por iniciativa propia. Si le dicen «para qué tanto papel, ya lo haremos bien», es justo cuando más falta hace el papel.
Comprobación en la entrega
Cuando llega el material, coteje tres cosas: albarán, etiqueta del embalaje y especificación. En la caja de la baldosa figuran serie, calidad, calibre y número de lote. Todas las cajas de una misma zona deben ser del mismo lote o habrá diferencias de tono. En el embalaje del parquet se indica la composición de la lama. El cable lleva la sección impresa a lo largo de toda su longitud.
Pida que no se tiren embalajes ni etiquetas hasta cerrar la fase. Abra una caja y ponga una pieza junto a la muestra firmada, con luz natural. Si no puede ir a la obra, que el responsable le envíe fotos de las etiquetas en cada entrega. Lleva un minuto y resuelve la mayoría de las dudas.
Trabajos ocultos: antes de cerrar
Tuberías, cables, impermeabilización y aislamiento se revisan mientras están a la vista. Pida fotos con el marcaje en el encuadre: la tubería con su rotulación, el cable con su sección, el rollo de lámina junto a la capa colocada. En duchas y terrazas, añada la foto de la prueba de agua.
Lo ideal es que el cierre de cada trabajo oculto sea un punto propio del calendario: el responsable lo enseña, usted o su técnico lo revisan y solo entonces la cuadrilla cierra. En la reforma de un piso del Eixample suelen ser las redes de baños y cocina, la electricidad de toda la vivienda y los suelos, si llevan suelo radiante.
Si ya ha detectado una sustitución
No dé la fase por terminada. Fotografíe el material colocado, la etiqueta si aún existe y, al lado, la muestra aprobada. Compárelo con la especificación y escriba al contratista: qué se aprobó, qué se ha puesto y cuál es la diferencia. Pida una explicación y una propuesta para corregirlo.
El pago por fases es aquí su principal herramienta: mientras la discrepancia no se resuelva, el pago de esa fase puede quedar pendiente si así lo recoge el contrato. No acepte un «descuento» por un material peor cuando afecta a la seguridad o la estanqueidad, como el cable o la impermeabilización: eso se cambia, no se compensa.