
Cómo integrar lavadero y tendedero en la terraza
Para que la zona de lavado no se note en la terraza, la lavadora va dentro de un mueble técnico cerrado y ventilado, con toma de agua propia, desagüe a la red de saneamiento y un enchufe protegido, y el tendido se esconde tras lamas o paneles correderos del mismo color que la barandilla. El sitio se elige por sol, viento y vistas desde el salón, no por el rincón que haya quedado libre.
Antes de dibujar el mueble, compruebe que la comunidad de propietarios y el ayuntamiento permiten lo que tiene en mente.
Primero, las normas: fachada y comunidad
La terraza de un piso es de uso privativo, pero su barandilla y su aspecto exterior forman parte de la fachada, que es elemento común. Acristalar o cerrar la terraza, colocar un mueble alto visible desde la calle o añadir paneles en la barandilla suele requerir el acuerdo de la comunidad de propietarios, y cambiar el aspecto de la fachada, además, autorización municipal. Qué trámite corresponde en su caso se confirma en el ayuntamiento.
Revise también los estatutos de la comunidad y las normas locales sobre ropa tendida visible desde la calle: en algunos municipios y edificios hay limitaciones. Un mueble por debajo de la barandilla y un tendedero tras paneles suelen resolver la cuestión, pero conviene comprobarlo antes de encargar nada.
Ubicación: sol, viento y recorrido desde la lavadora
La orientación sur seca rápido, pero el sol directo decolora la ropa de color y calienta el plástico de los electrodomésticos. La norte seca más despacio y trata mejor las prendas. En pisos altos cerca del mar, como en Castelldefels, manda el viento: los tendederos ligeros y los paneles mal anclados sufren mucho.
La segunda comprobación es el recorrido. El cesto de ropa mojada se lleva a diario, así que el camino desde la cocina o el baño hasta la lavadora y el tendedero no debería cruzar el salón con alfombra. La tercera, las vistas. Siéntese en el sofá del salón y en la zona de estar de la terraza: desde ahí la zona de lavado no debería verse.
Agua, desagüe y electricidad
Si la terraza no tiene toma de agua ni desagüe, hay que llevarlos, y esa decisión se toma dentro del proyecto general de la reforma, mientras paredes y suelos están abiertos. El desagüe de la lavadora va a la red de aguas residuales, con sifón y pendiente. No se conecta a la bajante pluvial: son aguas domésticas, y la red de pluviales a menudo no tiene cierre hidráulico, así que el olor acaba subiendo a la terraza.
El enchufe exterior debe ser estanco y estar en una línea propia con diferencial. El sumidero de la terraza tiene que quedar libre y accesible: un mueble colocado encima del desagüe pluvial convierte la terraza en una piscina con la primera tormenta, y el agua termina filtrándose al vecino de abajo.
El mueble técnico: medidas y materiales
Una lavadora ocupa unos 60 × 60 cm, y una columna de lavadora y secadora puede rozar los dos metros de altura. Sume unos centímetros a los lados y detrás para mangueras y vibraciones, más espacio para detergentes y el cesto. La puerta del mueble debe abrir del todo sin chocar con el mobiliario de la terraza.
El cuerpo se hace con materiales de exterior: compacto HPL, aluminio o madera para exterior bien tratada. El aglomerado laminado y el MDF se hinchan en una temporada. Rejillas abajo y arriba garantizan ventilación cruzada; sin ellas, la condensación de la máquina llena el mueble de moho. Cerca del mar, herrajes de acero inoxidable A4.
Un tendedero que no se ve
Las cuerdas fijas cruzando la terraza acaban con ella como zona de estar. Funcionan mejor las soluciones extensibles y plegables: un tendedero de pared que se recoge en un panel plano, barras de techo con elevador o cuerdas retráctiles en cassette. Todo ello se oculta tras un panel de las mismas lamas que el mueble y pasa a formar parte de la barandilla a la vista.
A veces lo más honesto es reconocer que tender en la terraza no es cómodo e instalar dentro del piso una secadora con bomba de calor. En la terraza queda entonces solo un pequeño tendedero para prendas grandes. Cómo planificar un cuarto de lavado dentro de la vivienda lo explicamos en otro artículo.
Errores que salen caros
El desagüe de la lavadora conectado a la bajante pluvial. Un enchufe normal, sin protección frente a la humedad. Un mueble de aglomerado de cocina y sin ventilación. El sumidero de la terraza tapado. Una columna alta de electrodomésticos que la comunidad obliga a retirar porque altera la fachada. Todos se corrigen solo rehaciendo el trabajo.
Por eso proyectamos la zona de lavado de la terraza junto con el resto del mobiliario y las instalaciones del piso, y no la encargamos al final. Así el mueble, el tendido, el agua y la luz quedan en su sitio a la primera.