
Qué hacer si el contratista abandona la obra
Si la obra lleva días parada sin explicación, haga cuatro cosas por este orden: deje de pagar, documente el estado exacto de la vivienda, envíe un requerimiento por escrito con un plazo para reanudar y, si no hay respuesta, encargue una valoración independiente de lo ejecutado antes de que entre otra empresa. Con eso protege su posición en cualquier vía posterior, amistosa o judicial.
No todas las paradas son abandono. Una espera por un material de importación o por el trámite municipal puede ser razonable si se la comunican. La diferencia está en la explicación: un contratista que desaparece sin contestar no está esperando nada.
Primeras 48 horas: seguridad y fotos
Antes que nada, compruebe que la vivienda es segura: cables sueltos sin protección, tuberías abiertas, llaves de paso, huecos sin barandilla. Si es una casa con la cubierta abierta, protéjala de la lluvia. Estas medidas urgentes las puede encargar a un profesional aunque el contrato siga vigente, conservando la factura.
Después, fotografíe y grabe cada estancia con fecha: paredes abiertas, instalaciones a medio hacer, materiales acopiados, herramientas del contratista. Haga una lista de lo pagado, con transferencias y facturas, y otra de lo realmente ejecutado según el presupuesto. Si hay materiales pagados que no han llegado, anótelos aparte.
El requerimiento por escrito
El siguiente paso es un requerimiento fehaciente, normalmente un burofax con acuse de recibo y certificación de contenido, dirigido al domicilio de la empresa que figura en el contrato. En él se describe la situación, se recuerda lo pagado y lo ejecutado, y se da un plazo concreto para reanudar la obra o explicar la parada, advirtiendo de que, si no, se resolverá el contrato y se reclamarán los daños.
Mientras tanto, no pague más cantidades ni firme documentos nuevos que le proponga el contratista. El texto del burofax conviene revisarlo con un abogado, sobre todo si hay mucho dinero adelantado, porque de ese documento depende cómo se plantea la reclamación después.
Valorar lo ejecutado antes de tocar nada
Si el plazo pasa sin respuesta, encargue a un arquitecto técnico o perito independiente un informe del estado de la obra: qué se ha hecho, si está bien hecho y cuánto vale según el presupuesto firmado. Ese informe convierte sus fotos en una cifra defendible y es la prueba principal si hay que reclamar lo pagado de más.
Es importante que el informe se haga antes de que otra empresa empiece a trabajar. Una vez tapada una instalación o demolido un tabique mal hecho, ya no hay forma de demostrar cómo estaba. Si la situación es urgente, por ejemplo por una fecha de mudanza, pida al perito que priorice las partes que se van a cubrir primero.
Vías de reclamación
Con la documentación reunida hay varias vías. Como consumidor, puede presentar una reclamación ante la oficina municipal de información al consumidor (OMIC) de su ayuntamiento o ante la Agència Catalana del Consum, que pueden mediar con la empresa. Si la empresa está adherida al arbitraje de consumo, esa vía resuelve sin juicio. Si no hay acuerdo, un abogado le dirá qué procedimiento judicial corresponde según el importe.
Cuál conviene depende de cuánto dinero hay en juego y de si la empresa sigue activa. Si sospecha que desde el principio no hubo intención de hacer la obra, el caso cambia; lo tratamos en el artículo sobre qué hacer si cree que le han estafado.
Terminar la obra con otra empresa
Retomar una obra ajena es más difícil que empezar una nueva. La empresa que entra tiene que revisar todo lo oculto antes de construir encima: una instalación eléctrica sin probar, una impermeabilización sin prueba de agua o una tubería sin presión verificada pueden obligar a rehacer partes que parecían terminadas. Por eso el precio por partida de una obra retomada suele ser mayor que el de una obra limpia, y conviene saberlo desde el principio.
Cuando nos llaman para terminar una obra, empezamos por el informe del perito y por una visita con pruebas de instalaciones, y separamos en el presupuesto lo que se aprovecha, lo que se revisa y lo que se rehace. Pregunte también al técnico si hay que comunicar el cambio de constructor en el expediente municipal.
Cómo evitar llegar hasta aquí
La mejor protección se firma antes de empezar: contrato con presupuesto desglosado como anexo, pagos por etapas ligados a trabajo comprobado y un adelanto proporcionado. Si cada pago corresponde a lo ya ejecutado, un abandono deja poco dinero en el aire. Nosotros cobramos por etapas según contrato, con un único responsable de obra localizable, y respondemos en el plazo de una hora.