
En breve: qué hacer el primer año
El primer año conviene ventilar la casa con regularidad, seguir un calendario de revisiones por estaciones y anotar cada incidencia con fecha y foto. Fisuras capilares en el enlucido, ajustes de puertas y ventanas o juntas de sellador que se retraen forman parte de la vida normal de una casa nueva. Filtraciones, manchas de humedad, fisuras que crecen o instalaciones que no funcionan son motivo para avisar enseguida al responsable.
Hormigón, soleras y enlucidos siguen soltando agua durante meses después de terminar la obra. Una casa cerrada con la calefacción al máximo se seca de forma desigual, y de ahí salen muchas de las fisuras del primer año. Por eso este año no es solo mantenimiento: es observación.
Qué es normal y qué no
Es normal: fisuras finas en las juntas de pladur y en las esquinas, juntas abiertas entre lamas de parquet en invierno que se cierran en verano, puertas que empiezan a rozar con los primeros fríos y sellador del baño despegado de la baldosa. Todo eso se ajusta o se retoca, normalmente en una sola visita tras la primera temporada de calefacción.
No es normal: una fisura más ancha que una uña o que sigue creciendo; agua en techo o pared después de llover; moho en una esquina detrás de un mueble; una mancha húmeda permanente junto a una tubería; una ducha que desagua despacio desde el primer día; una ventilación con recuperación que zumba o impulsa aire frío. Esto se anota el mismo día.
Calendario por estaciones
Otoño: antes de las primeras lluvias fuertes, limpie sumideros de cubierta y terrazas, canalones y drenajes perimetrales, y compruebe que el agua se aleja de la cimentación. Tras el primer chaparrón, revise techos y mochetas de ventanas. Invierno: vigile la humedad en los dormitorios y la condensación en los cristales por la mañana, compruebe que la calefacción llega a todas las estancias y ajuste las ventanas.
Primavera: puesta en marcha de la piscina tras el invierno, revisión del riego y las bombas, inspección de la fachada tras las lluvias. Verano: revisión de los equipos de aire antes del calor, limpieza de filtros y control del sellador en la cara sur, donde envejece antes. En una casa junto al mar en Castelldefels se añade aclarar con agua dulce los elementos metálicos exteriores.
Instalaciones: qué mantener
Nuestra casa con piscina, construida entre 2022 y 2024 con ciclo completo, reúne las instalaciones típicas de una vivienda actual: piscina con su equipo, placas solares, climatización y riego. Cada una tiene su ritmo. Los filtros de ventilación y de aire acondicionado se limpian o cambian según el fabricante, normalmente varias veces al año. Las placas solares se siguen desde la aplicación del inversor: una caída brusca de producción en un día de sol es motivo para revisar, no para esperar a la factura.
El equipo de la piscina requiere control del agua y limpieza de filtro desde la primera semana, y conviene que en la puesta en marcha le enseñen dónde están las llaves, cómo se cambia de modo y qué hacer si se corta la luz. Pida que le entreguen manuales y esquemas de todas las instalaciones en una misma carpeta. Los necesitará usted y cualquier técnico dentro de cinco años.
Garantía legal y registro de incidencias
La LOE fija para un edificio nuevo tres plazos de responsabilidad: un año para defectos de acabado, tres años para los que afectan a la habitabilidad y diez años para los estructurales. Cómo se aplican a un caso concreto conviene consultarlo con un abogado.
La parte práctica es más sencilla. Lleve una tabla: fecha, estancia, qué ha visto, foto, cuándo lo comunicó y cuándo se resolvió. Escriba al responsable por escrito aunque antes lo haya hablado por teléfono. No acumule incidencias hasta final de año: una filtración comunicada a los seis meses estropea más que el defecto original. Guarde junto a la tabla el Libro del Edificio, el certificado final de obra y todos los manuales.
A quién escribir y cómo
Cada obra nuestra tiene un único responsable, y tras la entrega de la casa las consultas van a él, en ruso o en castellano. Así no tiene que averiguar de quién es cada cosa, si de la cuadrilla, del subcontratista de piscina o del instalador de placas: el responsable lo resuelve y vuelve con una respuesta.
Un solo mensaje con fotos y descripción ahorra una semana de correos. Indique dónde exactamente, cuándo lo notó, si cambia con el tiempo y qué ha probado ya. Si es urgente, por ejemplo agua cayendo del techo, primero cierre el agua o la electricidad y después escriba.