
En resumen: cuente hacia atrás desde la fecha de montaje
Las compras de una casa en construcción se planifican al revés: a la fecha en que el elemento debe estar montado se le restan la entrega, la fabricación, la tramitación del pedido, la aprobación de planos y muestras y el tiempo que usted necesita para decidir. Para el cliente, la fecha clave de esa cadena no es la entrega, sino el límite para aprobar su elección.
Si la decisión sobre las ventanas o la cocina llega tres semanas tarde, el montaje se retrasa al menos esas tres semanas, y detrás se desplazan todos los trabajos que dependen de él.
Qué se encarga primero
Los elementos con plazos largos de fabricación o suministro: carpintería exterior y puertas de entrada, cocina y resto de carpintería a medida, piedra natural, cerámica de gran formato y parquet de un mismo lote, sanitarios y luminarias de diseño, equipos de piscina, placas solares con inversor, generador de calor y climatización. Cada proveedor tiene sus plazos, que además cambian a lo largo del año, así que se confirman por escrito para cada pedido.
En una casa unifamiliar con piscina y placas solares como la que llevamos de principio a fin, esa lista incluye equipos y acabados: dos cadenas de decisiones distintas que confluyen en la misma obra.
La cuenta atrás con ventanas y cocina
Las ventanas se montan antes del enlucido y del acabado de fachada. Se fabrican según planos que se comprueban midiendo los huecos ya ejecutados, así que la medición solo es posible cuando los muros están levantados. Antes de eso usted tiene que haber aprobado perfil, color, vidrio, apertura y herrajes. Si la elección del color se alarga, las ventanas no llegan a tiempo y los yeseros esperan.
Con la cocina pasa algo parecido, pero la cadena es más larga: primero se eligen los electrodomésticos, porque sus medidas condicionan el plano de los muebles; después se aprueba el plano; luego se montan los módulos, y solo entonces se toma la plantilla para la encimera de piedra. Cada eslabón espera al anterior.
La tabla de compras: qué columnas necesita
Una tabla de compras útil recoge: el elemento con su especificación exacta o referencia, quién aprueba la elección, la fecha de decisión, la fecha de pedido, el plazo de fabricación confirmado por el proveedor, la fecha prevista de entrega, quién recibe el material en obra y el estado.
El estado es la columna más importante. Distinga tres situaciones: previsión, cuando la fecha está calculada pero no hay pedido; confirmado, cuando el proveedor ha aceptado por escrito pedido y plazo; bloqueado, cuando falta una decisión, una medida o una muestra. Una fecha en «previsión» no es un compromiso, y planificar la obra con ella es arriesgado.
Llame bloqueo a lo que es un bloqueo
El error más habitual en un calendario de compras es mantener una fecha que ya depende de algo sin resolver. La piedra de la cocina «llegará en seis semanas», pero la tabla todavía no se ha elegido en el almacén y la plantilla no puede tomarse hasta que estén montados los módulos. Es más honesto marcar ese elemento como bloqueado y escribir qué lo está frenando.
Así se ve quién tiene que tomar qué decisión, y la conversación gira en torno a una acción concreta y no a por qué se ha vuelto a mover la fecha.
Compras anticipadas y almacenaje
Comprar con antelación compensa cuando importa el lote: azulejo de un mismo tono, parquet de una misma partida, piedra de un mismo bloque. No compensa cuando el proyecto todavía puede cambiar, cuando no hay en obra un lugar seco y cerrado, o cuando una pieza frágil va a pasar semanas junto a un equipo trabajando.
Antes de comprar pronto, decida dónde se guardará el material, quién responde de él hasta el montaje y cómo se protegerá. Una tabla de mármol rota en un garaje donde todavía se trabaja sale más cara que cualquier ahorro en el precio.
Cuando el proveedor incumple el plazo
Si un plazo falla, la primera tentación es cambiar el elemento por uno similar. Antes de aceptar, compruebe que medidas y encuentros son compatibles, cómo queda junto a los materiales ya elegidos, el precio y si el cambio arrastra modificaciones en los trabajos contiguos. Sobre sustituir materiales sin perder la intención del proyecto hay un artículo aparte.
Comprar pronto y coordinar no elimina los plazos de fabricación, pero los hace visibles con tiempo. En nuestras obras hay un único responsable, así que decisiones y plazos de compra confluyen en él, en lugar de quedar repartidos entre proveedores y subcontratistas.