
Por qué preguntar por el seguro
El seguro de responsabilidad civil del contratista paga los daños que su trabajo causa de forma accidental a otros: al vecino de abajo, a los elementos comunes del edificio, a un peatón. Sin él, la indemnización depende solo de que el contratista tenga dinero y voluntad de pagar. Si falta alguna de las dos cosas, el vecino acudirá al propietario del piso desde el que salió el agua, es decir, a usted.
En una reforma dentro de un edificio de viviendas estos casos no son raros. Por eso la pregunta sobre la póliza se hace en la primera reunión y el certificado se pide antes de firmar. Un contratista serio no lo interpreta como desconfianza: él mismo pide lo mismo a sus subcontratistas.
Qué suele cubrir la póliza y qué no
Una póliza típica de responsabilidad civil de explotación cubre daños accidentales a terceros durante la obra: una filtración al piso de abajo, un desperfecto en la escalera o el ascensor comunitario al subir material, una herramienta que cae desde un balcón. Las condiciones exactas, los límites y las exclusiones dependen de cada póliza, así que hay que leer el certificado, no la publicidad de la aseguradora.
Lo que esta póliza normalmente no hace es pagar la corrección de un trabajo mal ejecutado. Un alicatado torcido o una pendiente de ducha mal hecha son asunto del contrato y de las obligaciones de garantía del contratista, no del seguro. Conviene preguntar aparte por los accidentes de los trabajadores en obra (es otra cobertura) y por los subcontratistas: si están incluidos en la póliza o cada uno tiene la suya.
En obra nueva de viviendas, la LOE prevé otras garantías, entre ellas el seguro decenal de la estructura. Es otro tema y no debe confundirse con el seguro de responsabilidad civil del contratista en una reforma.
Tres escenarios de reformas en Barcelona
Derribo de un baño antiguo en un piso del Eixample: el operario corta una tubería, la llave de paso de un edificio centenario no cierra bien y en veinte minutos el agua atraviesa el forjado. El vecino de abajo tiene el techo con molduras empapado y el parquet levantado. Es un siniestro de manual, y reparar un techo con molduras cuesta más de lo que parece.
Subida de material: al cargar placas de yeso por una escalera estrecha se daña un peldaño de mármol o la cabina del ascensor, que son de la comunidad de propietarios. El administrador de la finca pasa la factura.
Trabajos en fachada o balcón: desde el andamio o el balcón cae un trozo de revoco sobre un coche aparcado. En los tres casos, sin póliza, la conversación queda entre usted, el contratista y el perjudicado, y decidir de quién es la responsabilidad ya no es rápido.
Cómo leer el certificado de la póliza
Pida un certificado emitido por la aseguradora, no una captura de pantalla. Compruebe cinco cosas. El tomador es la misma sociedad y el mismo NIF que figuran en su contrato. La actividad asegurada es construcción y reforma, no, por ejemplo, solo carpintería. El límite por siniestro y los sublímites, por ejemplo para daños a vecinos. El periodo de vigencia cubre las fechas de su obra. La franquicia, es decir, lo que el contratista paga de su bolsillo en cada siniestro.
Si tiene dudas, puede contactar con la aseguradora a través de los datos del certificado y preguntar si la póliza está en vigor. Son cinco minutos, y a un contratista honesto no le molestará.
Qué poner en el contrato y qué revisar usted
En el contrato conviene incluir la obligación del contratista de mantener la póliza en vigor durante toda la obra y adjuntar una copia del certificado. Si habrá subcontratistas, indique si los cubre la póliza del contratista o si cada uno tiene la suya. El resto de cláusulas que le protegen se explica en el artículo sobre qué debe incluir un contrato de obra.
Revise también su propio seguro de hogar. Algunas pólizas incluyen condiciones durante una reforma, y es mejor conocerlas antes. El edificio normalmente también está asegurado por la comunidad de propietarios; al administrador de la finca le conviene conocer las fechas de la obra, sobre todo si afecta a montantes o fachada.
Si el daño ya se ha producido
Primero, detenga el daño: cierre el agua, tape el hueco, aparte a la gente de la zona de riesgo. Después, fotos y vídeos con fecha: su piso, el del vecino y las zonas comunes. Comuníquelo al contratista por escrito para que quede constancia de la fecha. El parte a la aseguradora lo da el contratista como tomador; pida el número de expediente.
No haga reparaciones definitivas en casa del vecino antes de la visita del perito, salvo medidas urgentes de seguridad. Si no, no quedará nada que valorar. Guarde los mensajes y las facturas de los gastos urgentes.
BCN YARD tiene póliza de responsabilidad civil vigente con Hiscox, S.A. Los datos están en la página «Sobre nosotros» y enviamos el certificado cuando se nos pide. Revíselo con el mismo rigor que el de cualquier otra empresa.