
Por dónde empieza un dormitorio
Un dormitorio principal resulta cómodo cuando antes de los acabados se han decidido cuatro cosas: dónde va la cama, cuánto espacio queda a su alrededor, qué pasa con la electricidad junto al cabecero y cómo se llega al baño de noche. Cortinas, cabecero y color de paredes vienen después.
La razón es sencilla. Cama, enchufes, interruptores, máquina de aire acondicionado y puerta del baño quedan fijados en paredes y techo durante las instalaciones en bruto. Se puede cambiar la cama de pared cuando la reforma está terminada, pero entonces el cabecero se queda sin luz y sin enchufes.
Dónde colocar la cama
El cabecero va contra una pared ciega que no linde con el ascensor, con el baño del vecino ni con la cocina: a través de un tabique fino de finca antigua se oyen tanto la cisterna como el ascensor. Bajo la ventana no conviene: corrientes, radiador y cortinas incómodas.
Desde la cama es bueno ver la puerta, pero sin quedar justo en la línea de entrada. En los pisos del Eixample los dormitorios suelen dar a la calle o al patio de manzana. El patio es más silencioso; si hay opción, el dormitorio principal va hacia allí y el despacho o la habitación de invitados, hacia la calle.
Los pasos: centímetros que se notan cada día
Como referencia, entre 60 y 70 cm a cada lado de la cama para acercarse y hacerla, y unos 90 cm delante de un armario de puertas batientes para abrir la hoja y quedarse delante. Lo mismo frente a una cómoda de cajones.
Si la habitación no da esas medidas, es mejor una cama de 160 que una de 180 y no tener que pasar de lado. La otra opción son puertas correderas en el armario: ahorran espacio delante del frente, aunque solo abren medio armario cada vez. Todo esto se comprueba en un plano con el mobiliario a escala, antes de cerrar el esquema eléctrico.
Luz y enchufes junto al cabecero
El mínimo que nadie lamenta después: luz general que se enciende desde la puerta y desde la cama; puntos de lectura independientes a cada lado, cada uno con su interruptor; dos enchufes junto a cada mesilla, uno con USB o con hueco para cargar dentro de la propia mesilla.
La tercera capa es una luz tenue a ras de suelo en el recorrido hacia el baño. Permite levantarse de noche sin encender el techo ni despertar a la otra persona. Si se prevé un cabecero a toda pared o mesillas a medida, las alturas de enchufes y salidas para apliques se ajustan a su plano; si no, el interruptor acaba detrás del panel.
Clima y silencio
Una máquina split encima del cabecero es un error frecuente: el chorro de aire frío cae directamente sobre la cabeza. Se coloca de modo que el aire vaya a lo largo de la cama o hacia el paso. En una reforma integral resulta más cómodo un sistema por conductos con rejillas en el techo: es más silencioso y la máquina queda escondida en el pasillo o en el vestidor, donde se puede mantener.
El ruido de la calle se resuelve con las ventanas y su instalación, tema de otro artículo. El ruido del vecino a través de la pared del cabecero se resuelve con un trasdosado aislado, y eso son unos centímetros de grosor que hay que reservar en el plano.
El baño y el armario junto al dormitorio
Si el dormitorio tiene baño en suite, el camino hasta él debe quedar libre de muebles y ser fácil de recorrer a oscuras. Funciona mejor una puerta corredera o escondida en el tabique: una puerta batiente que abre hacia el dormitorio se come espacio junto a la cama. El ruido de la cisterna y del extractor se atenúa aislando el tabique y eligiendo un extractor silencioso, y el aire húmedo no debe pasar al dormitorio, así que la extracción del baño se dimensiona con margen.
Una zona de armarios entre dormitorio y baño funciona como colchón: luz, vapor y ruido llegan a la cama muy atenuados. Cómo organizar armarios y vestidor lo tratamos en otros artículos; aquí basta con decidir dónde van respecto a la cama y a la puerta.
Un ejemplo y el orden de las decisiones
Pongamos un dormitorio de 14 m² en un piso del Eixample, con ventana al patio y una pared compartida con la cocina del vecino. La cama de 160 va con el cabecero contra la pared del pasillo, no contra la del vecino; el armario se coloca a lo largo de la pared compartida y funciona como colchón acústico. Clima por conductos, con la rejilla sobre el paso junto a la ventana. Puerta corredera al baño y luz a ras de suelo.
El orden: plano con muebles, luego electricidad y clima, luego puertas, y solo al final acabados, textiles y lámparas. En nuestras reformas cerramos este esquema antes de las instalaciones para que la cuadrilla abra rozas una sola vez.