
Respuesta corta: primero mediciones y situación legal, después el uso
El espacio bajo cubierta puede convertirse en dormitorio, despacho o habitación de invitados, pero solo la parte con altura suficiente, con un forjado que aguante una carga de vivienda y donde el calor y el frío se puedan controlar con aislamiento. Las zonas bajas bajo el faldón se aprovechan como almacenaje empotrado. El uso se decide después de medir y revisar la documentación, no antes.
El error típico es este: el propietario de una casa en Castelldefels ve en el desván «una habitación más», encarga los muebles y luego descubre que solo puede estar de pie en una franja de un metro ochenta de ancho y que en verano allí arriba se rozan los cuarenta grados.
Un mapa de alturas en lugar de una impresión
Dibuje la planta del desván y divídala en tres zonas: donde se puede estar de pie, donde se puede estar sentado o tumbado, y donde solo cabe una caja. Mida con cinta o láser cada metro, contando con el suelo y el techo acabados y no con las vigas en bruto. El aislamiento y el nuevo pavimento le quitarán unos centímetros por arriba y por abajo.
La altura a partir de la cual la superficie cuenta como útil para una estancia la fija la normativa, y cómo se aplica a su casa lo concreta el arquitecto. Para el propietario la pregunta práctica es otra: dónde va la cama para no darse con el techo al levantarse y dónde va la mesa en la que uno pueda sentarse erguido.
El forjado y la estructura de la cubierta
El forjado del desván a menudo se calculó para el mantenimiento de la cubierta y un almacenaje ligero, no para un dormitorio con armarios, libros y personas. Antes de poner parquet hace falta una inspección y, si procede, un cálculo de un técnico. En una casa antigua con vigas de madera es un paso obligado.
La segunda trampa es querer «ganar» altura cortando tirantes, pies derechos o parte del entramado de la cubierta. Esos elementos sostienen el tejado. Cualquier cambio en elementos portantes se hace solo con proyecto de un técnico competente, y casi seguro exigirá licencia del ayuntamiento.
En Barcelona el calor pesa más que el frío
En la costa el gran problema de una buhardilla no es el invierno, es el verano. La cubierta se calienta durante todo el día y devuelve el calor por la noche, así que un dormitorio bajo tejado sin buen aislamiento sigue sofocante hasta la mañana. La solución tiene tres partes: aislamiento generoso en el faldón, una cámara ventilada bajo la cubrición donde la estructura lo permita y protección solar exterior en las ventanas.
El aire acondicionado también hace falta, pero trata el síntoma. Decida con antelación dónde irá la unidad interior, por dónde pasará la línea frigorífica y adónde irá el condensado: bajo un faldón hay poco espacio, y esos detalles condicionan dónde podrá ir luego el armario.
Luz, aire y un baño bajo el faldón
Las ventanas de cubierta dan bastante más luz que una ventana vertical del mismo tamaño, pero también se calientan más. Elíjalas con protección solar exterior y piense cómo las abrirá si quedan altas. Para ventilar funcionan mejor dos ventanas en faldones u orientaciones distintas que una sola grande.
Un baño bajo cubierta es posible si los sanitarios se colocan según las alturas: ducha y lavabo donde se está de pie, el inodoro puede ir en una zona algo más baja. El extractor es imprescindible, y su salida a través de la cubierta debe resolverse con quien haga el tejado para no crear una gotera.
Las zonas bajas y el acceso
Todo lo que quede por debajo de la altura de una persona sentada destínelo a almacenaje a medida: cajones bajo el faldón, armarios con puertas que siguen la inclinación, huecos cerrados para instalaciones. Esos muebles se fabrican midiendo sobre el acabado y aprovechan rincones muertos que, si no, solo acumulan polvo.
Otra cuestión es cómo se sube. Una escalera escamoteable sirve para un trastero, no para un dormitorio que se usa a diario. Una escalera fija necesita sitio abajo, y eso hay que pensarlo al distribuir la planta inferior.
Papeles y vecinos
Convertir un desván no habitable en una estancia puede cambiar la superficie útil de la vivienda y requerir licencia de obras. Qué tipo de permiso hace falta y cómo afecta a la documentación de la casa se concreta en el ayuntamiento o con el arquitecto. En un edificio plurifamiliar el desván a menudo es un elemento común, y no se puede tocar sin un acuerdo de la comunidad de propietarios.
Empezamos este tipo de proyectos con una visita y mediciones, y el precio llega en el presupuesto posterior. Como orientación por nivel de acabado: desde 1.000 hasta 3.000 €/m² o más, sin IVA, según sea Basic, Standard o Luxury.